“EL PERDÓN Y EL OLVIDO”
PERDÓN, una de esas palabras que tanto nos cuesta decir y
aceptar. Una palabra que va mucho más allá de esas seis letras. Es esa palabra
incomoda que muchas veces intentamos evitar. El motivo no está claro, ¿Será por
orgullo? ¿Por vergüenza?
Primero es importante decidirse a perdonar. No vale decir
perdón sin sentirlo, la palabra sin un sentimiento está vacía. Hay actos que
son difíciles de olvidar, lo que importa es que no interrumpan tu vida diaria
ni cambien tu humor. Hay que liberar tensiones y expresar lo que uno siente,
pero sin rencor, pensando en uno mismo, en lo que realmente te hace alivia y te
feliz.
Siempre nos aferramos a que tenemos la absoluta razón, que no
hacemos nada mal, por eso nos cuenta tener que pedir perdón. ¿Pero si en vez
que doler tú a otra persona ella te duele a ti? ¿Te gustaría que te pidieron
perdón? La respuesta es claramente sí. Bien por orgullo, por vergüenza, por
cobardía, muchas veces somos incapaces de decir esa palabra, pero deberíamos
ponernos en el lugar de la otra perdona y pensar que pasaría si fuese al revés.
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